Omar Genovese, Norep (Libros recibidos)

7 de marzo de 2011










Aquí lo subrayado en primera y segunda lecturas cuando todo diverso todavía es posible, cuando leo el largo poema en prosa triste que se enuncia novela y permanecen aún fuente estas líneas, su universo de orfebre y la devastación.


La crítica académica ha sido imposible por muchas razones y, en todo caso, fueron informalmente en privado.

He omitido toda cita sobre el final del libro para que cada lector
se estremezca a solas y en la medida que Genovese dicta sin intermediación.






¿Y para qué sirve enterarse de algo, López, si estamos en el Infierno?



Yo, Norep, el asado del mundo.



Creo que en ese momento cinético puedo despegar para lanzarme por encima del dolor. Ser el barrilete que todo revolucione, con su lazo singular y delgado. Remontar el calvario y el castigo, irme por ahí según la brisa suave. Por encima de los bosques de alerces, esquivando ramas de aromos, recuperando ese néctar lívido con forma de gotículas que se deposita sobre las piedras: ojitos del rocío. Un fenómeno natural de ese tipo multiplica el barrilete sulfatado de profundidad. Cuando el hilo se corta, sube la llama hacia las cañas y el papel. Finalmente, mi ilusión se incendia. Quedo perplejo. Juguetes del pasado. Como el balero desequilibrado que me observa desde la repisa. Digo que observa, pues las cuencas del cráneo que hace de bocha perforada, abarcan todo este ámbito, desde su oscuridad seca, succionan toda imagen de eso que creo soy y nunca vi. Es que el Sr. Diablo tiene prohibido (oficialmente) el espejo. Pero todos, incluido Goethe, recurren al ingenio para salvar el interrogante de manera secreta. Circulan por ahí pedazos de vidrio, se venden sin más. Botellas opacadas con pintura negra desde el interior, por lo que queda la superficie límpida y lustrosa. Por un extraño efecto óptico, ofician de espejos deformes pero exactos. Tan exactos como la ansiedad al momento de verme luego de aquello que pasó, hace tanto, pero tanto tiempo. Para mi tranquilidad, vi lo que quería ver: un Norep espléndido, pura cara, pura actitud histórica. Incluso hice burla, un par de muecas íntimas, para lucir disconforme con ser retrato. Yo soy un general carnal, aunque me difumine en los laberintos de esta nada inmensa, extraterritorial. Soy un general en estado de alerta permanente.



La condena de los ojos femeninos multiplicados tras los visillos, ésos que miran sin aprobar pero nada dicen.



Uno es un norte en acción directa.



En estos lares ocultos, soy el único que escribe. Y lo hago como viene a mí, sin revelación de misterio alguno, sin evocación de palabras sagradas (aquí está prohibida tal aberración, sería como una conjetura intelectual del (¿sobre el?)poder del Gran Malvado).



Cuando se decreta la noche (...) hago el ovillo que se escribe.



Éstas, mis palabras materiales.



Dejo de ser Norep para ser ese otro rastrero que se busca en lo escrito.



¿Hay un lector después de la muerte?



Hacer texto en el anzuelo de la desesperación.



En lo más inhóspito de ustedes, en ese rancio cuerpo que creen a salvo, al pie de un futuro amable.



Ya volví para morir.



La hora de la siesta también existe en el infierno.



Hagan equilibrio que me voy a caer.



Pánico por sobredosis simbólica.



A cada afirmación nos sigue el silencio.



Dice Menguele denme un gen y multiplicaré las especies subterráneas.



¿La masa sigue siendo una propiedad de la inercia?



En lo profundo del sistema avérnico carecemos de medios de producción. Lo único que producimos es lenguaje.



Su inversión geométrica, el desfalco de toda fe.



El pánico desaforado es la moneda de cambio entre los forzados acólitos del mal. A ojos de un mortal, el Infierno resultaría un universo tan cerrado sobre sí que sería un huevo al borde de la implosión.



No hay mapa posible de la profundidad.



Nada gregario es posible, sólo la pérdida de la orientación.



Siniestro y complicado como pensar un ojo capaz de contemplar la totalidad de las estrellas.



Matar es imperativo en sí mismo.



El vacío del mármol no es indiferente a la función de la cripta.



Ustedes, lectores vivos, seres de inquietud prosaica y elementales ritos, necesitan de reencarnaciones, conjuros y pócimas clínicas.



Libar (...) la sobra vaciada.



El sujeto norepista reconoció al líder natural. Era la primera manifestación de la Masa Acrítica.



Si su masa, la nueva masa avernal puesta en acto para salir a la superficie, era la suma de pequeñas monstruosidades, ¿cómo sería interpretado allí, cuando retomara el poder para toda la eternidad? ¿Qué sentiría la sociedad de la superficie ante la proliferación norepista en su nuevo estado?



Si lograran romper el himen, atravesar la barrera entre la evocación y la puesta en acto, ¿dónde quedaría la noción de ser? ¿Qué sería de lo humano? ¿No era su posibilidad política la solución a todos los males del hombre?



Ante Norep, por primera vez, la quietud de la parte representaba la extinción de un individuo: habían cruzado todo límite, pues en El Averno se estaba para ejecutar la inmortalidad con cierto aislamiento de la superficie.




Él, líder de masas inespecíficas, tenía en sus hombros la potencia de la sonrisa norepista. Sonriendo, extendiendo el abrazo, convertiría todo en un acto de amor paternal.



¿Quién merece la cortesía del descanso?



Palíndromo fallido.



La venganza no se agota con la sangre.



Sin identidad lo humano nos va dejando en el camino del adiós constante. Somos saludados por la ignorancia y en ella está el riesgo del entresueño infinito: nos olvidan y nunca, pero nunca, saldremos de aquí para ser eternos en el alma popular.



Hay en la voz tal fanatismo por la trascendencia y en lo representado, la oscuridad de su límite.



La creencia acumula como el envés de la vida.



Desde lo profundo, la tecnología atravesaba todos los símbolos.



¿Cuántas generaciones mortalizadas forjaron una noción de lo irremediable?



El gesto final de una mariposa atrapada por la mantis ¿a cuántos gritos por amputación equivale?




Buenos Aires, La Comuna Ediciones, 2010


Sitios relacionados:
http://witzky.org/genovese/
http://generalnorep.wordpress.com/






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